Pero quizás también debamos preguntarnos por qué, en pleno siglo XXI, la idea de que un hombre tome una “píldora” anticonceptiva sigue resultando tan llamativa.
Lo cual significa que hoy sigue siendo tan necesario como siempre un regulador de la fertilidad tan potente como la píldora anticonceptiva femenina.
De hecho, si nos fijamos en los resultados del estudio original de 1956, resulta difícil entender que la píldora anticonceptiva llegase a comercializarse.
Y si este se ha dejado de lado por sus efectos secundarios, ¿habría llegado a comercializarse la píldora anticonceptiva femenina de haberse inventado en la actualidad?
Con la aparición de nuevas píldoras anticonceptivas mejoradas, que contienen dosis menores de hormonas, los efectos secundarios negativos de este fármaco también parecen reducirse.
Fuente original: Por qué aún no tenemos una píldora masculina | Ciencia | EL PAÍS
