El responsable de que el vino tenga alcohol no es otro que el fruto de la vid.
A veces es incompatible aumentar el grado alcohólico y aumentar la acidez, porque normalmente una reduce la otra”, añade Roca.
Una uva muy madura aporta al vino, además de más alcohol, más intensidad de color, más cuerpo.
Tradicionalmente, al aumentar el grado alcohólico te quedas corto de algunas otras características organolépticas.
Cuando embotellaba en 2001, el vino tenía un 14,5% de alcohol, y vendimiábamos tarde”, recuerda Albert Costa, copropietario de la bodega Celler Val Llach.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/02/08/icon/1454936465_880215.html
