“Fue una masacre anunciada”, dice María Zúñiga Palomares mientras espera en la fila noticias de su hija Cruz Idalia Araiza, recluida en el penal del Topo Chico.
Tiene 73 años y dice que su hijo lleva tres años recluido y fue testigo de lo que sucedió: “No me pudo contar nada.
Los familiares esperaron entre ocho y diez horas para saber el estado en el que se encontraban los reos.
Los familiares fueron llegando desde la madrugada a las afueras del penal donde se vivieron momentos de angustia y dolor.
Un video grabado por un vecino que vive frente al penal, muestra como los reos golpean a un recluso hasta matarlo.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2016/02/11/topo-chico-una-masacre-anunciada-7891.html
