Beat minimal y teclados que ondulan entre paisajes de hielo y vientos fríos, con toques de jazz y ambient instrumental.
Buen debut el de Louis Carnell, quien produce un grime-dubstepeado harto inventivo, con voces y teclados ochenteros entrecortados.
Prolífico a mares, su actual paisajismo taciturno y mínimo intriga cual un bosque lleno de nieve o cual cascadas congeladas.
Dominick Fernow es mejor conocido en la escena electrónica como Vatican Shadow, aunque con este otro alias lleva desde 2002.
Bello, incisivo, intrincado, pero ligero, el trabajo del productor Sam Shepherd.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/02/12/opinion/a10o1esp
