El secretario de Educación Pública dijo reconocer el sentido de responsabilidad de los maestros que se sometieron a la evaluación.
Pero es imposible saber si alguien lo hizo por un supuesto sentido de responsabilidad.
La mayoría de los maestros mexicanos se dedica con responsabilidad y entusiasmo, a contracorriente, en muchas ocasiones con heroísmo, a servir a la niñez.
Con sus burdas y ofensivas zalamerías, el secretario pretende ocultar que el inhumano y agraviante trato dado a los maestros es equiparable al que se da con palos y zanahorias.
Palos, materializados en la amenaza de despido, y zanahorias en forma de aumento salarial, préstamos para obtener una casa ¡y la permanencia en el empleo por cuatro años más!
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/03/03/opinion/021a1pol
