La cuestión es que la cabeza del poder ejecutivo de este Estado aconfesional toma posesión de su cargo ante símbolos de una confesión religiosa.
Difícil sostener que esto es verdad cuando la autoridad más importante del Ejecutivo jura ante una Biblia y un crucifijo.
También, que en la toma de posesión de Rajoy estaba abierto por el capítulo 30 del Libro de los Números.
Es la costumbre lo que les da relevancia simbólica en las tomas de posesión de los miembros del Gobierno.
Bien está saber que el ejemplar de la Biblia utilizado para la ocasión procede de 1791 y fue propiedad del rey Carlos IV.
Fuente original: Religión: La cruz y la Biblia en un Estado aconfesional | Opinión | EL PAÍS
