Lo que en Parc Cadeau hay es polvo, enfermedad, suciedad, sed, hambre.
Pero el rumor que se expandió entre los haitianos hizo que temprano, una mañana del mes de junio, agarraran la guagua y acabaran en Parc Cadeau I.
Siempre fue así, porque el límite entre la República Dominicana y Haití está asfixiado por una cadena montañosa que no deja pasar las nubes.
Yolena aguantó dos meses más de aquel día límite: el 15 de agosto llegó a Parc Cadeau I (uno de los dos campos de desplazados en Parc Cadeau) y allí se instaló junto a otros desplazados.
En su casa del campo de desplazados Parc Cadeau I vive junto a tres de sus diez hijos que, aunque nacieron en suelo dominicano, nunca consiguieron ningún tipo de documentación.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/07/13/planeta_futuro/1468427594_732815.html
