Aparte de violar las tierras sagradas, destruir flora y fauna, el petroducto representa un peligro latente de contaminación del río y los manantiales de la zona.
Según datos oficiales, de 1995 a la fecha han existido 2 mil incidentes con petroductos en Estados Unidos, que han causado la muerte de 347 personas y desastres ambientales que afectaron la vida de miles.
El llamado Dakota Access Pipeline (DAP), cuya construcción tendrá un costo de unos 3.8 billones de dólares, transportará petróleo desde Dakota del Norte hasta Illinois, pasando a sólo medio kilómetro de la reservación.
La construcción de este petroducto viola los tratados de 1868 firmados entre el pueblo sioux-lakota y el gobierno estadounidense, los cuales dieron origen a la Gran Reservación Sioux, estipulando la protección de sus derechos al agua, la caza y la pesca.
Inicialmente el petroducto iba a atravesar la ciudad de Bismark, mayoritariamente blanca, pero sus habitantes rechazaron el proyecto y éste se trasladó a tierras indígenas, lo que ha sido denunciado por los dirigentes del movimiento como un acto de racismo ambiental.
Fuente original: Resistencia indígena en Estados Unidos
