Jaime GUERRERO
Oaxaca (pagina3.mx).- El dirigente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) en Oaxaca, Benjamín Hernández Gutiérrez, advirtió que existe el riesgo de que las y los oaxaqueños hagan frente a las acciones violentas de la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), y se de paso a un choque violento, por la indolencia del gobierno federal y estatal para atender la problemática educativa.
El dirigente de ese sindicato patronal, demandó al gobierno federal, no ceder a chantajes, ni presiones de las alas radicales y violentas del magisterio, y mantener la centralización de la nómina.
“No debe de haber un paso para atrás en el caso de la nómina. El tema de nómina la debe de manejar el gobierno federal y no prestarse a chantajes”, exigió, Hernández Gutiérrez.
Lo mismo demandó transparentar la plantilla de la Sección 22 del SNTE y mandar el mensaje que la reforma educativa es de verdad. “Que sea transparente el manejo de la nómina”, demandó.
El dirigente de la Coparmex, consideró que el gobierno federal tiene que pagar a los maestros que trabajen y no tengan cabida en el magisterio, quienes no devenguen sus salarios en las aulas y la estructura administrativa.
Para el dirigente de la iniciativa privada, hay un enorme riesgo de lo que se está viviendo hoy por hoy en Oaxaca, “con todos estos movimientos y acciones violentas del magisterio, que más allá de encausar su lucha sindical, ha generado confrontación directa con la sociedad”.
Hernández Gutiérrez, refirió que ya hubo manifestaciones de confrontación como en Santa María Huatulco, donde los ciudadanos han salido a defender sus derechos.
“La gran amenaza es que se replique en otras zonas del Estado, por la desesperación que viven los ciudadanos de cómo se dan las cosas y cómo se comporta el magisterio”, advirtió.
Lamentó el papel del gobierno federal y estatal, toda vez que aseguró que no ve estrategias claras y contundentes contra el movimiento radical y violento del magisterio “que tanto daño le está haciendo a la sociedad”.
Urgió a la clase gobernante, buscar las alternativas inteligentes y mesas de trabajo donde se pueden vislumbrar acciones “en pro de construir la paz social que ya está muy dañada”, sentenció.
De la confrontación entre el magisterio y la sociedad, dijo atribuyó ésta a la falta de respuesta de los gobiernos y porque la sociedad se ve amenazada en su patrimonio y vida cotidiana. “Ese es el gran tema que se está viviendo y eso debe de ocupar a los diferentes niveles de gobierno y que asuman su responsabilidad”, demandó.
