Hablar de Rubén Darío conlleva el riesgo de despeñarse en el peor precipicio que acecha, y asecha, a los periodistas: el lugar común.
De aquel Rubén Darío al que don Ramón María del Valle-Inclán le haría el homenaje imperecedero de convertirlo en personaje de su obra inmortal, Luces de bohemia.
Enfrentado al reto de hablar de Rubén Darío, recurrí a los dos densos volúmenes de sus poesías completas, en la edición especial de Aguilar 1967, con motivo del centenario de su nacimiento.
Que es ésta, ya que fue en esa edición donde encontré una preciosísima guirnalda liminar de poemas dedicados a Rubén con motivo de su muerte.
¡Qué no se habrá escrito, qué no se habrá dicho acerca del nicaragüense más universal de todos los tiempos!
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2016/02/14/ruben-dario-el-de-las-piedras-preciosas-la-jornada-semanal-4999.html
