Y a la vez dio un giro inusitado al trabajar con Homme, músico con quien nadie lo habría imaginado.
El resultado, además de la influencia citada, es un disco crudo, oscuro, sucio, en efecto depresivo, con letras obsesionadas con la muerte y el sexo.
Aunque Iggy no ha declarado nada al respecto, es posible creer que, por su amistad entrañable, éste ya supiera del estado de salud de su otrora productor.
Nueve tracks llenos de pensamientos introspectivos y guitarras que a pesar de estar llenas de distorsión generan más texturas tristes, áridas, polvorientas, que escándalos punketos: riffs contenidos, austeros, bien diseñados, sobre una base robusta vía Fertita-Helders.
De ahí que nombraron a la banda y al disco Post Pop Depression (tal y como existe la depresión pos parto ), amén de haber también parido un disco extraordinario, considerado en realidad un álbum personal de Pop, por encima de quienes lo acompañan.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/04/15/opinion/a08o1esp
