El futuro del proceso de paz de Colombia se ha convertido en una partida de ajedrez de incierto final.
Para el presidente Santos, tocado políticamente tras los resultados del domingo, lograr un consenso con Uribe, con quien no se habla, es capital.
Ni Uribe ni las FARC dan visos de ceder en sus planteamientos ni aclaran dónde estarían los espacios de cesión necesarios para avanzar.
Ambos planteamientos están ya incluidos en las 297 páginas del acuerdo firmado entre el Gobierno y las FARC.
Lo único claro, a tenor de las declaraciones de los últimos días, es que los planteamientos de Uribe chocan frontalmente con los de las FARC.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/10/04/colombia/1475610643_191750.html
