A eso de las 11 de la noche de ayer, y a punto de cumplir 14 horas seguidas de preguntas y respuestas, la presidenta Dilma Rousseff seguía impávida, aunque evidentemente exhausta, enfrentando al pleno del Senado.
A esas alturas había quedado más que claro que cualquier palabra de la presidenta suspendida –y a punto de quedar con su mandato anulado– no impediría su destitución.
Lo que ella misma calificó de golpe parlamentario seguía su ruta victoriosa.
Pese a esa evidencia, Dilma Rousseff seguía repitiendo lo mismo que había dicho a eso de las 10 y media de la mañana, más de 12 horas antes: no cometió ningún crimen de responsabilidad , condición única establecida por la Constitución para que un mandatario sea destituido.
Lee aquí la nota completa.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2016/08/30/serena-dilma-alega-inocencia-en-14-horas-de-interrogatorios
