Según el acuerdo, los herederos del niño recibirán 5,5 millones de dólares, mientras su madre, Samaria, y su hermana recibirán además 250.000 dólares cada una.
El niño, que falleció un día después de los hechos, llevaba una pistola de aire comprimido que disparaba bolitas de plástico.
La muerte del menor en un parque nevado de Cleveland conmocionó Estados Unidos, que pudo ver los hechos en un vídeo grabado por una cámara de vigilancia que difundió la propia policía.
Entonces se calificó la muerte como «una tormenta perfecta de errores».
Samaria Rice, la madre de Tamir, en diciembre de 2014.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/04/25/actualidad/1461600715_121200.html
