El ayuntamiento de la capital cierra de forma permanente cualquier coffee shop que registre un episodio violento.
Un coffee shop debe estar a 250 metros de una escuela, pero eso no le aleja del resto de comercios y casas habitadas.
“Si los locales solo pueden tener, en conjunto, unos 292.500 gramos, por lo menos un millón de gramos diarios de hachís se vende bajo mano”.
La norma presenta una laguna de origen, porque sigue penalizando el cultivo de la marihuana almacenada (no más de 500 gramos diarios) por los vendedores.
Ello porque los jueces, aseguran, no suelen imponer penas cuando se supera el medio kilo de marihuana para la venta legal.
Fuente original: Tiros en la trastienda del monopolio del hachís | Blog Mundo Global | EL PAÍS
