La cuestión parecía ir tan bien que muchos nos preguntábamos cuánto duraría este tiempo de bonanza material pero también política e ideológica.
Desde luego a las poblaciones indias, pero también a amplios sectores de trabajadores del campo y la ciudad.
Pues bien, todo indica que se prolongó menos tiempo del que muchos hubiéramos deseado.
Decíamos que no tardó demasiado en darse a conocer la reacción del sistema (capitalista) que encontraba aquí y allá obstáculos que no esperaba.
Porque desde luego, ante nuestra sociedad progresista, se esperaba una fuerte reacción adversa, pero al mismo tiempo se tenía el ánimo y la seguridad de resistir.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/03/21/opinion/017a1pol
