Los dos militares presuntos torturadores sólo están acusados de desobediencia en el Ejército porque la PGR no mueve un dedo, como de costumbre.
Hoy, dos discursos, más el de Roberto Campa, tampoco harán que la tortura sea eliminada.
Es también una necedad suponer que la intervención de los militares en tareas de policía explica la práctica de la tortura en el Ejército.
Pero es que ya estamos en uno de los peores escenarios.
La tortura y muerte de detenidos no es práctica inusitada de “unos cuantos”.
Fuente: http://aristeguinoticias.com/2204/mexico/tortura-peores-escenarios-articulo-de-pablo-gomez/
