Los 14 miembros de la familia Cabis murieron este lunes cuando una bomba sacudió los cimientos de su hogar, en la franja oriental de Alepo.
Alepo, la que fuera la capital económica del país, se ha convertido en el epicentro de la guerra.
Al oeste, un millón de personas habitan la franja bajo control del Gobierno sirio, sometida a la lluvia de morteros.
Zahra y Hussein no habían cumplido el mes, mientras que otros seis primos y hermanos no alcanzaban los ocho años de edad.
Ninguno de los miembros de la familia logró sobrevivir”, relata al teléfono Ibrahim Al Haj, portavoz de la Defensa Civil de Alepo este, más conocidos como los Cascos Blancos.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/10/17/actualidad/1476718504_152026.html
