El Gobierno de Estados Unidos no va a interferir en los asuntos domésticos de Cuba y el cambio político en este país debe venir de la mano de los cubanos.
La idea la ha lanzado este viernes Ben Rhodes, viceasesor de la Casa Blanca en Seguridad Nacional, en un encuentro con jóvenes cubanoamericanos en Miami.
También ha subrayado su deseo de que Cuba evolucione en el respeto de los “derechos humanos”.
“Los cubanos tienen que cambiar Cuba”, afirmó.
Rhodes es uno de los arquitectos de la reanudación de las relaciones diplomáticas entre ambos países, una tarea que le encomendó Obama y que cumplió con discreción y eficacia durante meses.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/03/11/actualidad/1457721465_061862.html
