«Estamos felices por competir en Cuba, es una oportunidad única para nuestro equipo», dijo el técnico de los estadounidenses, Jürgen Klinsmann.
Estados Unidos también tendrá un partido amistoso contra Nueva Zelanda, cuatro días después de que la selección mexicana se mida contra ese rival.
«Esperamos hacer un gran partido y que la afición cubana salga satisfecha con la entrega sobre la grama de nuestros jugadores», dijo Mederos al diario oficial Granma.
El saldo entre ambas escuadras en las últimas 10 ocasiones favorece a Estados Unidos, que ha ganado nueve veces y ha concedido solo un empate.
Ambas selecciones ya se habían visto las caras en la isla en un encuentro clasificatorio para la Copa del Mundo de 2010, que terminó 1-0 a favor de los norteamericanos.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/10/06/actualidad/1475787526_577158.html
