Así describen los japoneses la agridulce sensación de percibir un momento de belleza que sabemos que será breve o, al menos, perecedero.
Así describen los alemanes tanto el deseo de viajar como la nostalgia que se puede llegar a sentir por sitios que jamás hemos visitado.
Con esta palabra se describen en tagalo las ganas de pellizcarle los mofletes a un niño o a un gato muy mono.
Lo dicen en una sola palabra porque ahí se pasa mucho frío y así pueden volver a entrar más rápido.
Palabra también italiana que hace referencia a la marca que deja un vaso frío en una mesa.
Fuente: http://verne.elpais.com/verne/2014/10/08/articulo/1412743644_000159.html
