Retrato de la niña Peggy Knobloch, desaparecida en 2001.
Además, en el proceso judicial contra el grupo neonazi se han detectado amistades de Böhnhardt vinculadas a la pornografía infantil.
Entre el pueblo de la niña asesinada y el piso que los neonazis usaban como centro de operaciones hay solo 85 kilómetros.
Hasta el pasado mes de septiembre, que por fin se decidió a hablar y reconoció su ideología neonazi.
Pero dijo haber cambiado de forma de pensar y condenó los asesinatos cometidos junto a sus dos compañeros.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/10/14/actualidad/1476442905_931004.html
