Y es que, por seguir esas reglas, los soldados que fueron atacados no portaban el armamento necesario para enfrentar la agresión.
Entonces, ¿cómo van a saber los mandos si sus soldados, que van a una misión determinada, deben cargar con todo su armamento pesado o sólo llevar su fusil y un limitado número de cartuchos?
Por otra parte, mandos consultados señalan que de haber contado con el armamento adecuado, los soldados hubieran tenido oportunidades reales de resistir el ataque.
Este conflicto ocasionado por la recomendación de la CNDH ya ha tenido consecuencias fatales para las fuerzas armadas, concretamente para el Ejército.
Porque los congresos locales no están facultados para emitir dicha norma antes de que entre en vigor la Ley de la Fiscalía General de la República, que transformará a la PGR en la Fiscalía General de la República, y sea nombrado el fiscal general.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2016/10/14/milicia-y-justicia-restriccion-de-armamento-y-derechos-humanos
