Y solo tras superar esta mañana unas exigentes pruebas –sentadillas, flexiones y pruebas de equilibrio– se le permitió participar en la sesión de clasificación.
Solo que en otra curva, la dos (y no en la once, donde se cayó Pedrosa), y con consecuencias menos dramáticas.
Al levantarse, ligeramente conmocionado, Lorenzo se dolía de la pierna izquierda, y luego también del codo, donde sufrió algunas heridas.
Los doctores japoneses del circuito de Motegi, muy estrictos con el protocolo, aunque el TAC fue negativo, le impidieron competir hasta pasar 24 horas.
El viernes, una caída similar, aunque con un traumatismo craneal más severo dejó a Eugene Laverty, del equipo Aspar, sin participar en esta FP3.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/10/15/actualidad/1476500361_736808.html
