En un mediodía reciente, solo estaban llenos un tercio del vestíbulo y el restaurante del nuevo hotel de lujo de Trump en Washington.
Cree que es pronto para sacar conclusiones y esgrime que del mismo modo que la campaña populista de Trump puede dañar su marca empresarial, también puede reforzarla entre sus fieles.
Trump promociona cada vez que puede su hotel de Washington.
Los trabajadores del hotel de Washington, que este miércoles Trump inauguró oficialmente a bombo y platillo, aseguran que ha habido mucha ocupación en las primeras semanas.
Pero el hotel le trae por ahora más penas que alegrías: ha habido pintadas en la fachada y protestas en sus puertas.
Fuente original: Donald Trump: La impopularidad de Trump castiga a sus hoteles | Opinión | EL PAÍS
