Medio siglo después de su paso por la cárcel, Schmitz insiste en la importancia de contar su experiencia a las nuevas generaciones.
Serían unos pagos de carácter simbólico: 3.000 euros para cada condenado y 1.500 más por cada año de cárcel sufrido.
Fue horrible”, recuerda este hombre de 72 años que solo cumplidos los 40 se atrevió a vivir su homosexualidad libremente.
“Fue entonces cuando se desencadenó el alud”, asegura Schmitz por teléfono desde su casa en Friburgo, al suroeste de Alemania.
Reino Unido planea una iniciativa similar, pero Alemania quiere ir más allá e indemnizar a las víctimas de la homofobia dirigida desde el Estado.
Fuente original: 3.000 euros a un homosexual de Alemania por una vida robada | Internacional | EL PAÍS
