El día que yo me muera (si es que tal cosa ocurre) veré imágenes de mis seres queridos pasar por mi cabeza.
Si es que ya empiezan a aparecer hoteles y restaurantes donde no se puede usar el móvil, a modo de detox digital.
Cuando mis seres queridos me hablan yo no me entero porque estoy en Twitter enmendándole la plana a un concejal random.
Es como si mi mente se estuviera disolviendo en carne picada.
Cuando yo les hablo ellos se están haciendo un selfi en contrapicado para partir la pana en Instagram.
Fuente original: Esto es lo que pasará si seguimos enganchados 24 horas al ‘smartphone’ | Tentaciones | EL PAÍS
