Pero todo esto se empezará a aclarar hasta que Trump tome posesión y, mientras tanto, es hora de tender la mano.
Por eso, con realismo, el Kremlin es consciente de que los elogios de Trump a Putin durante la campaña iban más bien dirigidos contra Barack Obama, igual que su oferta de mejorar relaciones con Rusia.
El Kremlin recibió el triunfo de Donald Trump con sorpresa como en todo el mundo y con una sensación triple –mezcla de satisfacción, esperanza y dudas– respecto a sus implicaciones para Rusia, por ahora sólo hipotéticas a partir de frases sueltas dichas al calor de la campaña electoral en Estados Unidos.
Putin sabe que tendrá que negociar duro con Trump, quien – si mantiene su discurso intolerante– a la larga puede resultar un mandatario mucho peor y enfrentado con Rusia de lo que hubiera sido Clinton.
Cuando asuma la presidencia, la relación bilateral de Estados Unidos con Rusia no dependerá sólo de Trump, quien tendrá que enfrentar la resistencia del congreso con mayoría republicana y de las figuras de su propio partido, cuya animadversión hacia Rusia es notoria.
Fuente original: Euforia, esperanza y dudas en el Kremlin por Trump – La Jornada
