Pedro MATÍAS
OAXACA, (pagina3.mx).- El trabajador de la refinería de Salina Cruz, Marco Antonio Santos Baylón, ficha 342266, resumió que a eso los reducen, a seis cifras, y aunque las represalias siempre han existido en su contra, mantiene una denuncia ante la Junta de Conciliación y Arbitraje (JCyA).
Lo que percibe en la refinería y en el sindicato “es una corrupción terrible y el próximo 18 marzo se prepara la representación sindical para el que vaya mejor uniformado, la mejor porra, cuando se debería ir con la ropa sucia de la empresa, zapatos rotos, suelas desprendiéndose, camisas y pantalones rasgaos por el uso y utilización de productos corrosivos porque ese es el verdadero rostro del petrolero de la actualidad con la reforma energética.
Reconoce que “en todas las secciones petroleras, particularmente en la sección 38, no hay disidencia con el actuar del líder pese a que no han mejorado las cosas y aunque no nos han redimido muchas cláusulas de bonanza, hay muchas carencias, la realidad es que hay, no le dan cumplimiento, porque hay acuerdos con la empresa y se viola el contrato colectivo con Pemex”.
Estas nuevas estrategias “nos han pegado en los bolsillos y en los pagos porque hay cambios de directores, subdirectores y en sistemas tecnológicos, mientras que al trabajador los obligan a trabajar tiempos extras si así lo requiere la empresa y muchas veces nos obligan a quedarnos, principalmente al personal eventual o transitorio”.
Citó como ejemplo que por los eventos de inundaciones que pegaron a la refinería el año pasado y por el paro de la paraestatal autorizaron nuevas plazas pero va a hacer el año y no le han pagado tiempos extras.
Le echan la culpa al emigrar datos a esa nueva plataforma y no le han pagado tres eventos provocados por inundaciones y la explosión (junio 2017 que dejó un muerto y nueve lesionados y miles de desalojados) fue por no darle mantenimiento durante los 39 años que lleva operando la refinería.
Mencionó que “tenemos equipos de 1978 y que no los han cambiado por la corrupción existente, es decir, dicen que se les da mantenimiento pero no seguimiento y ahí existe complicidad con la Auditoría Superior de la Federación”.
Recordó que con la explosión en la refinería (14 de junio de 2017) hicieron voltear los ojos porque estábamos olvidados y el director José Antonio González Anaya quiso minimizar el incidente y siguió la corrupción y qué pasó, lo premiaron al ser nombrado Secretario de Hacienda.
Como parte de la corrupción es la dotación de ropa de trabajo y los equipos de seguridad, es decir, “nos deben de dotar 3 mudas cada tres meses y zapatos y no es así. Hay una burocracia galopante, es más fácil cambiar placas en el estado a que te doten a lo que tienes derecho, no hay hornos de microondas, bebedores y comedores dignos, se ha llegado al grado de hacer cooperaciones o vaquitas porque la empresa dice que no tiene dinero ni para llantas.
Y ahora con la nueva reforma energética, la mayoría de los equipos, el parque vehicular, ha sido arrendado con incentivos fiscales, no quieren dar ni para la gasolina cuando hay que circular en la refinería que consta de 43 hectáreas donde se recorren alrededor de 100 kilómetros. Es una pequeña ciudad. Hay desgaste de todo. Muchos trabajadores cargan su herramienta porque equipo no hay.
Lo que es pero, cuando uno reclama simplemente recibe represalias de la empresa y de los propios funcionarios sindicales.
“Ni qué decir de la corrupción. Cuando uno va a demandar a la oficina federal del trabajo, el conciliador levanta el teléfono y se les avisan que se le va a pagar o los amenazan y muchos ya no quieren seguir una demanda”.
Mencionó que la plantilla actual de trabajadores petroleros es de entre 3 mil 500 a 4 mil y se desconoce el número de rescisiones de contrato por presuntos robos, por faltas del trabajador, aunque nunca se les haya comprobado.
“Yo llevo para 8 años con una demanda con número de expediente de 2010 y por no comulgar con el anterior dirigente era encargado de la caja de ahorros a mí y a mi madre alteran mi expediente de préstamo y ponen un corrector con máquina de 120 de intereses.
No sé quien ordenó descontar la cantidad 120 mil pesos a mi madre de 78 años que tiene 16 años de jubilada. Si a ella le hacen esto, ¿qué nos puede esperar a los demás trabajadores?
Algunos otros trabajadores sí se fueron a la demanda penal y ya en la PGR llegaron a acuerdos y más de dos trabajadores acudimos a la instancia laboral y ahora analizamos irnos a la penal porque magistrados dejaron la puerta abierta dentro de su resolución que las firmas no eran de ella y que fueron alteradas.
Otro tipo de inconformidades es que Pemex acordó, sin consultar a los trabajadores, donar de “forma voluntaria” un día de salario para los damnificados del terremoto de septiembre y les descontaron dos días pero no hemos sabido de que se haya reconstruido algo, es un abuso y acto de corrupción que deben de informar”.
El aviso fue “termina el estado de emergencia, inicia la reconstrucción”. Los trabajadores de Pemex somos sensibles a las consecuencias de los sismos del 7 y 19 de septiembre. Te proponemos que dones de forma voluntaria 1 día de salario ordinario, el cual en alianza con la Fundación Alfredo Harp Helú se duplicará.
Lo anterior nos permitirá: Tener un apoyo orientado en las zonas aledañas a Salina Cruz en Oaxaca, contar con transparencia para conocer el destino de los recursos, los cuales están auditados por el despacho KPMG; deducir tu aportación, ya que se te otorgará un recibo para este fin y a partir de hoy hasta el 3 de noviembre da tu consentimiento para realizar tu aportación”.
En febrero de 2018, Carlos Romero Deschamps donó, a nombre de los petroleros, 38 millones 712 mil pesos a las víctimas del terremoto en Oaxaca. El director de PEMEX, Carlos Treviño Medina y Romero Deschamps, dijeron que estos recursos se entregaron a Fomento Social Banamex A.C., organismo que duplicó la cantidad recibida en beneficio de los damnificados.
Lo cierto es que “hasta ahorita no nos han dado esa transparencia ni conocer ese destino de recursos y aunque van a estar auditados por la empresa KPMG, no garantiza nada”.
Tampoco ningún líder sindical ha declarado su tres de tres, no dan cuenta de su patrimonio. Muchos entran pobres porque somos obreros y luego se dan cierto nivel de vida y excentricidades como muchos líderes.
Respecto a los salarios, han subido los impuestos sobre el trabajo, nos dicen que hay un nuevo sistema, que hay códigos que desconocemos, entonces, seguimos cobrando a ciegas pero no pagan tiempo extra, ni comidas.
