El Centro Médico se trata de una plataforma mediante la que 49 médicos especialistas asesoran y guían de manera remota a médicos generales que atiende casos de COVID-19 en el estado de Puebla.
Por Cristian Escobar Añorve @crazo70
Suena el celular del doctor Jorge Zecua Hernández, anestesiólogo y especialista en medicina crítica interna. Enseguida se escucha la voz de una mujer que le da la bienvenida al Centro Médico Virtual de Alta Especialidad del Estado de Puebla –ubicado en el Hospital General del Sur de la capital– y lo enlaza a una asistencia médica que han solicitado.
Este Centro se trata de una plataforma que funciona mediante el uso de tabletas, teléfonos móviles, laptops y computadoras, para enlazar a médicos especialistas que asesoren y guíen al personal del sistema de hospitalización que atiende casos de COVID-19 en el estado.
Del otro lado de la videollamada, el médico Arrollo, del Hospital General de Izúcar de Matamoros (uno de los hospitales adaptados para el tratamiento de COVID-19 en el estado), rompe el silencio en la clínica del doctor Zecua –ubicada en la colonia La Paz–. El primero sospecha que una paciente puede estar infectada de SARS-CoV-2.
“La paciente tiene 17 años. Según sus familiares, siempre gozó de buena salud, pero fue referida a esta unidad el 22 de junio por dificultad respiratoria, ataque al estado general y disnea de medianos esfuerzos [malestar corporal y falta de aliento]. En la unidad hospitalaria donde la atendieron por primera vez le realizaron una tomografía de tórax y hay datos sugestivos de una neumonía”.
El doctor Zecua observa con atención la pantalla del celular, donde Arrollo continúa con su informe: “Cuando llegó [la paciente] la frecuencia cardiaca estuvo elevada. Sin embargo, la saturación de oxígeno se mantuvo en 97 por ciento sin apoyo suplementario. Interrogamos a los familiares, ellos mencionaron que esto empezó el 26 de enero con la presencia de hinchazón en las extremidades y, posteriormente, siguió la dificultad para respirar”.
El doctor Zecua pregunta un par de detalles más sobre el caso y enseguida da sus indicaciones. Menciona que llama la atención la edad de la paciente y la forma en que se presentaron los síntomas. Sugiere la realización de más estudios a fin de identificar si existe algún problema relacionado a una cardiopatía.
Termina el intercambio de datos y, desde el Centro Médico Virtual, dan por concluida la asesoría, una de las 10 que –en promedio– realiza el doctor Zecua Ramírez, desde que el 15 de mayo el Gobierno del Estado puso en marcha este proyecto para atender casos de COVID-19.
Ya en el mes de abril, el titular de la Coordinación Nacional Médica del Instituto Nacional de Salud para el Bienestar (Insabi), Alejandro Svarch Pérez, recalcaba que en el país existía un déficit importante (cerca de 2 mil médicos especialistas) para atender a los pacientes afectados por COVID-19. “No es solo una preocupación del Insabi. El IMSS, el ISSSTE tienen un déficit importante [de médicos especialistas] […] necesitamos más [médicos], cerca de 2 mil más”.
Bajo este contexto, de acuerdo con Zecua Martínez, el Gobierno del Estado lanzó una convocatoria interna para médicos especialistas (sobre todo internistas, neumólogos y radiólogos) que tuvieran el compromiso y disponibilidad de apoyar en el diagnóstico oportuno de la nueva enfermedad. Aunque menciona que se han sumado a las asesorías del Centro Médico compañeros especializados que laboran en otras instituciones médicas, es decir, no gubernamentales.
Hasta el momento, existen 49 médicos especialistas (21 anestesiólogos, 6 intensivistas, 13 internistas, 4 radiólogos y 5 urgenciólogos) registrados en el Centro Médico, quienes brindan asistencia las 24 horas del día, los siete días de la semana.
Existe un horario de rotación del personal que asiste en el Centro Médico, quienes están asignados al turno matutino, vespertino y nocturno de lunes a viernes, así como en fines de semana. Con base en datos de la Secretaría de Salud del Estado, la distribución promedio de las asesorías se da así: 64 en la mañana, 45 en la tarde, 127 en la noche y 43 en la jornada de sábado y domingo.
El doctor Zecua también nos habló acerca del proceso mediante el cual se le da asesoría a un médico que lo requiera. Primero, él –como médico que brinda la información– recibe una notificación de que un médico necesita este servicio. Luego, desde el centro de operaciones en el Hospital General del Sur se realiza la vinculación correspondiente. Si por alguna razón él no estuviera frente a su teléfono, entonces el centro de operaciones busca y ubica a otro especialista que pueda atender oportunamente lo solicitado.
La finalidad de este servicio es que cada uno de los pacientes que llegan a las unidades COVID reciban el tratamiento necesario, así como la integración terapéutica, segura y adecuada para preservar su vida. Por ende, también se busca reducir la mortalidad en el estado, la cual, hasta el 30 de junio representa una tasa de 11.8%, de acuerdo con datos de la federación.
“Sabemos que es una enfermedad que se puede manifestar de una manera tal que, difícilmente, se pueden precisar prematuramente los datos. Pero cuando el personal se da cuenta que tiene un paciente con las características, en ese momento tiene que echar a andar todas las estrategias necesarias para […] [diagnosticar] pacientes sospechosos [de COVID-19], y asignar la unidad que esté disponible para tratar al paciente. Por ello es importante estar bien capacitado y tener todas las opiniones posibles”, comentó Zecua Hernández.
