Juchitán, Oax.- Una retroexcavadora remueve con fuerza una porción de tierra y comienza a cavar las fosas, donde las medidas ya se marcaron con palos y cal sobre el suelo.
Son 20 nuevas excavaciones que la Regiduría de Panteones de este municipio realizó por segunda ocasión en el anexo del panteón Domingo de Ramos.
Debido a que en las primeras 24 horas de febrero se realizaron siete inhumaciones de personas que murieron con síntomas de Covid-19.
Las inhumaciones en este panteón municipal no tienen horario.
Los cuerpos de quienes fallecen por Covid- 19 o probable coronavirus se entierran por la madrugada.
Y también en altas horas de la noche, lo que indica que esta pandemia sigue sin control en esta municipalidad oaxaqueña.
Las familias llegan, entierran a sus muertos y se van, y vuelven semanas o meses después.
Por ello, la mayoría de las sepulturas están al aire libre y solo con una cruz que los distingue.
Otras tienen cubierta de lámina o palma y solo a unas cuantas se les ha hecho su estructura de cemento.
Ya no vuelven a este cementerio porque tienen miedo a un contagio.
Se sabe que en este cementerio el 80 por ciento de las personas enterradas es por coronavirus.
Alto contagio
“Cavar fosas no es buena señal, significa que el semáforo epidemiológico de contagio es alto y acelerado, pero se tiene que hacer.
“Los entierros no tienen horario, recibimos llamados en la madrugada de clínicas y de familiares de difuntos queriendo sepultar a sus familias.
“Entonces por eso decidimos hacerlo y es completamente gratuito”, expuso Jorge Valdivieso Luis, regidor de Panteones.
En julio del año pasado, cuando las muertes por Covid-19 alcanzaron su nivel mas alto en esta ciudad zapoteca, se excavaron 60 fosas.
Todas ya están ocupadas, por eso, de nueva cuenta ante el acelerado contagio y decesos por esta cepa, de nueva cuenta se están cavando.
La Regiduría de Panteones informó que en enero se registraron 60 decesos, en una gran mayoría por:
Covid-19,
Probable Covid-19,
Males cardiacos y respiratorios,
Sólo un número menor fue por muerte natural y otros padecimientos.
Pero este mes de febrero se vislumbra con “semáforo rojo”.
Entierros, a cualquier hora
“Para las inhumaciones no hay hora, puede ser en la madrugada, noche o en la tarde”, expresó el regidor de Panteones.
Jorge Valdivieso Luis señaló que sus paisanos siguen muriéndose por esta cepa y no han entendido el mensaje de “quedarse en casa”.
El regidor juchiteco señaló que la pandemia vive un descontrol en Juchitán, Oaxaca.
Urgió a las autoridades y al resto de los concejales para que a través de una sesión extraordinaria de cabildo nuevamente se determine “cierre total del comercio”, por un plazo de diez días.
Agregó que como cabildo se debe dictaminar “uso obligatorio del cubrebocas” y quien no lo asuma, que reciba un castigo o sanción.
“Cavar fosas nos indica que los números están altos, y eso es lamentable y preocupante, porque la gente sigue en la calle.
“Hay mucha movilidad y por eso el contagio continúa.
“Estamos buscando reglamentar también las fiestas, que aunque digan que ya no las hacen, todavía hay y muchas, entonces el contagio sigue imparable en Juchitán”.
Subregistro
Las autoridades sanitarias y municipales aceptaron que el subregistro existe desde que comenzaron los decesos en esta ciudad.
Muchas personas que se diagnostican positivo cursan la enfermedad desde sus hogares y ahí mismo fallecen.
Muchas sin practicarse la prueba PCR, que en esta ciudad tiene un costo de 3 mil a 3 mil 500 pesos.
Datos de los Servicios de Salud de Oaxaca reportan que el municipio de Juchitán lleva:
523 casos confirmados
81 decesos en lo que va de la contingencia sanitaria.
De un total de 35 mil 308 casos confirmados y 2 mil 548 defunciones en toda la entidad.
