Y no se conformó con eso: le dio otra vuelta de tuerca y contestó a todas las preguntas sobre Edward Snowden hablando de Eduardo Manostijeras.
Bueno, decir que no podría hacer daño a nadie con lo que hizo… Podría, absolutamente, podría.
Tal y como explicó a la revista Esquire, Hendren (recordemos: @fart) aceptó la propuesta antes incluso de terminar de leer el mail.
Pero expulsarlo, invalidarlo socialmente sólo porque tiene tijeras en lugar de manos… Quiero decir, eso es extraño.
Se asustó cuando hizo un agujero en la cama de agua con sus dedos de tijeras, y eso fue irracional por nuestra parte.
Fuente: http://verne.elpais.com/verne/2015/10/01/articulo/1443703254_470820.html
