Con tanta desigualdad y tan poco crecimiento no puede haber milagro de peces y panes.
Puede también, reiterar su mantra sobre las bondades que traerán consigo las reformas estructurales que tanto necesitábamos .
El gobierno puede presumir de haber resguardado la estabilidad monetaria y financiera, con la ayuda siempre solícita del Banco de México, cuyo gobernador relecto felicita al Presidente por tan loable tarea.
José Ángel Gurría vino, vio y vendió, como acostumbra hacerlo, pero esta vez emitió mensajes poco halagüeños.
Pero así es como hasta hoy se ha venido quemando, hasta calcinarse, el famoso bono demográfico.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2015/10/18/opinion/016a1pol
