Ahora América Latina se enfrenta a los efectos de la recesión internacional y a articulaciones derechistas internas, lo que genera crisis en varios de nuestros países.
Nunca como ahora el futuro de América Latina está tan abierto.
Víctima privilegiada de las grandes trasformaciones regresivas ocurridas en el mundo y, en particular del neoliberalismo, América Latina reaccionó como ya pocos creían posible.
América Latina ganó el derecho a definir su historia a partir de su capacidad de reaccionar frente al modelo neoliberal y a la globalización.
Hemos pasado por un momento, especialmente en los anos 1990, en que la historia del continente parecía congelada.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/03/01/opinion/016a2pol
