Pablo Iglesias (Podemos) y Xavier Domènech (En Comú Podem) se funden en un cálido abrazo que culmina con un beso en los labios; un beso entregado, como de reencuentro.
Pero ha llegado una nueva era, en la que cada sesión televisada parece ir acompañada de una foto para el recuerdo.
Un beso contra la Troika y los recortes.
Y se miran a los ojos un nanosegundo, como pensando: «Trae esos morros, que te meto la lengua hasta la campanilla».
Y, como colofón, mientras los protagonistas reanudan el camino a sus sitios, Domènech palmetea con gracia el trasero de Iglesias, gesto inédito, este seguro que sí, en las instalaciones del Congreso (aunque si esas paredes hablaran…).
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/03/02/icon/1456915142_281013.html
