Se trata de evitar la estratagema de abrir una renta vitalicia para acceder al beneficio fiscal para posteriormente recuperar de golpe el dinero.
Para acceder a la exención, la plusvalía debe destinarse a una renta vitalicia en un plazo de seis meses.
El beneficio fiscal alcanza hasta los primeros 240.000 euros de beneficio.
La exención que contempla Hacienda permite un ahorro fiscal de hasta 55.280 euros, que es lo que se pagaría al fisco si los 240.000 euros de beneficio fiscal tributasen en el IRPF.
Por ejemplo, el Ejecutivo estableció que las ganancias patrimoniales que obtengan los mayores de 65 años estarán exentas si se reinvierten en una renta vitalicia, que es un producto de ahorro a largo plazo que comercializan las aseguradoras.
Fuente: http://cincodias.com/cincodias/2016/03/29/economia/1459269724_460203.html
