El retrato que se hace de Nueva York en Ciudad en llamas es sencillamente portentoso.
Más específicamente, la crítica ha comparado Ciudad en llamas con El jilguero, de Donna Tartt, y La hoguera de las vanidades, de Tom Wolfe.
Aunque por el tema y por la visión panorámica de Nueva York la novela es comparable a La hoguera de las vanidades, también en este caso hay diferencias abismales.
Ciudad en llamas está mucho más cerca de una novela como Submundo, aunque Hallberg carece aún de una trayectoria que permita augurar si algún día llegará a la altura de Don DeLillo.
Ciudad en llamas.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/03/31/babelia/1459433124_150673.html
