Vladimir Groisman, presidente de la Rada (Parlamento ucranio) hasta este jueves y hombre cercano al presidente Petro Poroshenko, obtuvo el apoyo de sus compañeros diputados –257 votos en favor, 50 en contra, 48 abstenciones, 38 no votaron– para encabezar, como primer ministro, el gobierno de Ucrania.
Sin embargo, ello provocó la ruptura de la coalición gobernante, sumió Ucrania en dos meses de profunda crisis política y forzó un periodo extraordinario de sesiones de la Rada, lo cual desembocó, como única opción, en la renuncia de Yatseniuk y su sustitución por Groisman.
En lo que adquiere rasgos de un serial interminable, inspirado en El Gatopardo de Giuseppe Tomasi di Lampedusa –en síntesis: “que todo cambie para que todo siga igual”–, Ucrania a partir de hoy tiene nuevo gobierno y, en esencia, nada ha cambiado en el vecino país eslavo.
Las bancadas parlamentarias, al servicio de los grandes magnates que influyen de modo decisivo en el quehacer político de Ucrania, se repartieron las carteras ministeriales, dejando en manos de Poroshenko los ministerios clave: Interior, Defensa, Relaciones Exteriores, Justicia e Información.
Se llegó a este desenlace después de que Poroshenko y Yatseniuk, en febrero anterior, protagonizaron toda una farsa, cuando la bancada presidencial retiró los votos necesarios para aprobar un voto de desconfianza al entonces primer ministro, lo cual debería garantizar su alianza hasta el próximo periodo ordinario de sesiones de la Rada.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2016/04/14/groisman-nuevo-primer-ministro-de-ucrania
