Reino Unido se va, pero el eurodesencanto permanece.
Tras esa formidable sacudida, la nueva UE quiere abrir “una reflexión política” a la vista de que los europeos “expresan insatisfacción sobre el estado de las cosas”, admiten los dirigentes.
Bruselas da a Reino Unido por amortizado.
Antes de trazar el camino hacia el futuro, los 27 jefes de Estado y de Gobierno lamentan la decisión británica de dejar el club comunitario y piden a Reino Unido que inicie los trámites de separación “lo más rápido posible”.
Pese al mensaje de unidad, en la UE conviven distintas corrientes sobre cómo debe redefinirse Europa.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/06/29/actualidad/1467192535_295807.html
