También se ha archivado la denuncia sobre otra intervención israelí en Rafah, donde la aviación bombardeó una casa en la que murieron 15 civiles.
Israel rechaza la injerencia internacional y asegura que ha investigado la conducta de sus militares durante el conflicto de Gaza.
La justicia militar destaca que el edificio era una “un centro de mando y control” de Hamás.
La justicia castrense israelí considera que el ataque fue “legítimo”, ya que iba dirigido contra tres milicianos palestinos que circulaban en una motocicleta, quienes cambiaron de dirección de forma repentina.
Entre las denuncias que han sido desestimadas figura el ataque ante una escuela de Naciones Unidas en Rafah, al sur del enclave palestino, en el que murieron más de 10 civiles.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/08/25/actualidad/1472122919_600335.html
