Amatrice no solo ha perdido su hotel más grande e histórico, también se queda sin un símbolo de la comida tradicional de la región.
La mayor parte del edificio está derrumbada, y las zonas más deterioradas están en las plantas superiores, reducidas a cascotes y ruinas.
También pudo observar como algunos trabajadores del hotel entraban a través de un agujero que se abrió en uno de los suelos.
También dijo que sospechan que pudiera haber más víctimas, por lo que los rescates continuarán «hasta encontrar a la última».
Los restos que se han mantenido en pie tienen un alto riesgo de desprendimiento y las operaciones de rescate son muy complicadas.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/08/26/actualidad/1472212880_532310.html
