Después de casi cuatro años de conversaciones, el último empujón al proceso se dio en seis días.
Gobierno y FARC nunca han conseguido –ni querido- entablar una relación de amistad que diese pie a una cercanía más humana entre ellos.
En el proceso de paz de Colombia todo lo importante parece suceder un día 23.
Pese a la cautela, el anuncio más deseado en la historia reciente de Colombia era un hecho.
Su presencia se consideró como el cierre de las conversaciones por parte de las FARC.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/08/27/colombia/1472325311_529570.html
