16 escapados preguntándose quién sería el criminal, si el mayordomo o si el recepcionista, si un señor de marrón.
Era el rey de Los Lagos, el señor de esos anillos donde no hay moscas que molesten el tránsito.
Hay veces que el ciclismo, cuando se lava la cara y se quita el miedo, hace bueno hasta al último clasificado.
Y fue Nairo quien puso las piernas al servicio de la cima mítica de la Vuelta.
Hay veces que el ciclismo es ciclismo es estado puro, o semipuro, y te muestra sus grandezas y sus heridas, la del que gana y las del que pierde.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/08/29/actualidad/1472482998_232668.html
