Antes una película era un milagro, hoy es un milagro que se repite.
En Chile, que siempre ha sido un país laboratorio, que es un país de un capitalismo desbordado, los cines de barrio han desaparecido.
En Chile ha vuelto a sentirse el sabor de la conciencia socialR. Cada año, en el circuito de festivales, van surgiendo nuevos nombres.
No es Chile donde más difícil es hacer cine, pero eso tampoco significa que sea accesible.
Esa distancia te permite mirar con ojos más limpios esos elementos y quizás uno se va para no irse.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/09/09/actualidad/1473372066_214201.html
