Jaime GUERRERO
OAXACA, (pagina3.mx).- Durante la marcha que realizaron la caravana Daniel Solís Gallardo de Ayotzinapa, Guerrero, alumnos de 11 normales de la entidad y miembros de la sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), un grupo de presuntos normalistas cubiertos del rostro atacaron con bombas molotov la sede del PRI en la capital del estado, dejando un saldo de dos personas heridas.
La marcha en apoyo de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa, Guerrero, desaparecidos desde el pasado 26 y 27 de septiembre, partió del crucero de la agencia municipal de Trinidad de Viguera.
Las personas que vandalizaron la fachada del edificio del Partido Revolucionario Institucional (PRI) iban a la cabeza del contingente, entre ellos «activistas» y hasta integrantes de la organización de ambulantes de Adán Mejía, quien también se “montó” en la logística de esa movilización que originalmente organizaron normalistas y el magisterio.
En el ataque con bombas molotov, que habría sido perpetuado por normalistas, resultaron lesionados el corresponsal de la Agencia Notimex Hugo Velasco, con quemaduras de primer grado en la entrepierna; asimismo, el policía municipal Agustín López Ramos.
Minutos más tarde el fotógrafo fue trasladado a una clínica para recibir cuidados.
El ataque había sido acordado previamente por lo que al llegar a la sede de este partido los encapuchados primero realizaron pintas y lanzaron patadas y golpes contra la puerta principal con la finalidad de abrirla y causar daños al interior del inmueble.
Al no conseguir su objetivo, comenzaron a lanzar bombas molotov y hacia la puerta en donde éstas estallaron y ocasionaron conatos de fuego. Uno de los artefactos explosivos lanzados hacia la puerta, rebotó hacia donde se encontraba fotorreporteros, reporteros y curiosos.
El fuego alcanzó a dos personas, una de ellas el fotógrafo Hugo Velasco quien resultó con quemaduras en las piernas de primer y segundo grados.
El fotorreportero pudo sofocar el fuego al tirarse al piso y con el apoyo de otros reporteros gráficos quienes le rociaron agua; la otra persona (un informante del gobierno municipal) tuvo que sofocar el fuego con agua y refrescos de un puesto de comida instalado en este punto.
Tras este incidente, los manifestantes lanzaron cohetones con la intención de que estos proyectiles impactaran dentro de las oficinas y causaran destrozos.
Al no poder ingresar, optaron por derribar una puerta ubicada a un costado de la sede del PRI. Empero, de inmediato se replegaron.
Finalmente los encapuchados volvieron a integrarse en la marcha sin que más adelante se presentara algún otro incidente.
