Su madre explicó a los investigadores que cuando Mohamed Abrini se enteró de la noticia «se echó a llorar».
La respuesta a esa cuestión, como a muchas otras, la tiene Mohamed Abrini.
Hasta entonces no hay testimonios que hablen de una deriva radical de Mohamed Abrini.
Se trata de un tal Mohamed Abrini.
La investigación ha revelado que el contacto entre París y Bruselas era constante mientras se preparaba la operación terrorista.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/04/10/actualidad/1460309406_838984.html
