Bakary Sambe, investigador experto en yihadismo en África occidental, asegura que “el uso creciente de niñas en sus acciones no muestra sino el debilitamiento de Boko Haram, cada vez más acorralado”.
Este experto destaca que “muchos” de los 8.000 combatientes que se estima que Boko Haram posee en la actualidad han mostrado su deseo de abandonar la disciplina del grupo.
Tienen miedo del Ejército nigeriano.
Es el dinero lo que les ha dado la fuerza y la amplitud, Boko Haram se convirtió en el primer empleador del noreste de Nigeria por encima incluso del Estado.
Lo que sí se sabe es que este movimiento insurgente utiliza cada vez más menores como terroristas suicidas, muchos de ellos forzados o drogados.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/04/12/actualidad/1460459916_858832.html
