#JaimeGUERRERO
Las zanjas que los pobladores de Santo Domingo Petapa cavaron en los caminos que conectan a San Juan Mazatlán Mixe son la expresión más reciente de un conflicto de más de medio siglo que volvió a cobrar vidas humanas y cuyas víctimas directas e indirectas reclaman justicia.
Nadie sale. Esa es la realidad que enfrentan hoy cientos de familias en comunidades como Loma Santa Cruz, Los Valles, Rancho Juárez y San Isidro Platanillo.
El conflicto agrario entre San Juan Mazatlán Mixe y Santo Domingo Petapa, por la posesión de 26 mil 800 hectáreas de bosques de pino y cedro, resurgió y volvió a tensar las relaciones entre ambos municipios oaxaqueños.
El conflicto agrario y social que envuelve la vida de los pueblos vecinos de Santo Domingo Petapa y San Juan Mazatlán Mixe, resurgió casi un año después de que tres pobladores de San Isidro Platanillo, fueron asesinados en una emboscada que sigue impune.
Mediante mensajes telefónicos, debido a las dificultades de la señal, hombres y mujeres de Loma Santa Cruz, Los Valles y Rancho Juárez, que pertenecen a San Juan Mazatlán, pidieron el apoyo de la policía estatal, ante la incursión de sus vecinos de Santo Domingo Petapa.
Desde ayer, las autoridades municipales y comunales del municipio zapoteco de Santo Domingo Petapa, anunciaron que realizarían un recorrido por la zona del conflicto agrario, para constatar que sus vecinos de San Juan Mazatlánno están construyendo un camino con apoyo federal.
El comunicado que alertó a los pobladores de las agencias de San Juan Mazatlán, fue suscrito por el presidente municipal de Santo Domingo Petapa, Aldo Enrique Cruz Domínguez y el dirigente comunal, Emanuel Camilo Estudillo.
Informamos que sí iremos a Loma Santa Cruz y en toda la zona del conflicto para verificar si las autoridades de San Juan Mazatlán están respetando una suspensión concedida por un Tribunal de Oaxaca.
El conflicto tiene al menos 57 años de antigüedad, luego de que el gobierno del entonces presidente Gustavo Díaz Ordaz emitió una resolución presidencial dotando a Santo Domingo Petapa de más de 500 mil hectáreas.
Es la frontera entre la etnia mixe y la etnia zapoteca, con unos 500 años de existencia.
La chispa más reciente fue encendida por una obra de infraestructura federal. El conflicto resurgió a partir de que San Juan Mazatlán fue beneficiado con el proyecto de caminos artesanales durante la administración del expresidente Andrés Manuel López Obrador.
Al momento de construir la obra en la comunidad de Lomas de Santa Cruz, que cruza entre Petapa y Mazatlán, se desató una situación de conflicto, fueron suspendidos los trabajos y la comunidad realizó una zanja para evitar que se continuaran con los mismos.
La crisis escaló drásticamente en las primeras semanas de febrero de 2025. El pasado lunes 10 de febrero, el presidente municipal de Santo Domingo Petapa, Aldo Cruz Domínguez, encabezó a unas personas armadas que suspendieron la construcción del camino artesanal, retuvo a dos técnicos de la constructora y le prendió lumbre a una maquinaria.
Tres días después, la situación se tornó trágica. La Fiscalía General del Estado de Oaxaca desplegó un equipo multidisciplinario tras un enfrentamiento derivado de la disputa agraria entre los municipios de Santo Domingo Petapa y San Juan Mazatlán Mixe, que dejó un saldo de tres comuneros muertos.
De acuerdo con las primeras investigaciones, los tres comuneros miembros de la Unión de Comunidades Indígenas de la Zona Norte del Istmo (UCIZONI) fueron asesinados por arma de fuego cuando cruzaban la zona limítrofe entre ambos poblados a bordo de una camioneta de la agrupación. Las víctimas fueron Wilfrido Atanacio Cristobal, Victoriano Quirino y Abraham Chirino, originarios de la comunidad de San Isidro Platanillo.
El bloqueo impuesto por los pobladores de Petapa dejó a miles de personas en condición de sitio. Los pobladores de Santo Domingo Petapa bloquearon caminos y accesos que comunican a San Juan Mazatlán, Loma Santa Cruz, Rancho Juárez, Los Valles y San Antonio del Valle.
También impidieron el paso de personas hacia sus lugares de trabajo, acompañando sus acciones con amenazas de muerte. La situación humanitaria se agravó rápidamente. Unas 250 familias de los poblados mixes de Los Valles, Loma Santa Cruz y Rancho Juárez se mantienen sin energía eléctrica; tampoco hay profesores por el conflicto agrario y social.
La comunidad de San Isidro Platanillo vivió además una fractura interna dolorosa: a pesar de pertenecer a Petapa, los habitantes de Platanillo son hablantes mixes y se han negado a formar parte de las acciones que pretenden realizar las autoridades de Petapa.
Derivado de eso, todas las comunidades de Petapa han castigado a Platanillo cortando el paso y la luz.
El gobernador Salomón Jara Cruz reiteró que el diálogo es el medio para la resolución del conflicto, y detalló que el reciente enfrentamiento se originó porque pobladores de Santo Domingo Petapa se oponen a la construcción de un camino artesanal hacia el municipio de San Juan Guichicovi, por parte del gobierno federal, y que realizaron una excavación para evitar el tránsito vehicular, aunado al trámite de un amparo.
Sin embargo, la respuesta oficial fue duramente criticada. La UCIZONI denunció que la normalidad aún no llegaba a la zona de conflicto, y señaló que el gobernador mintió sobre la situación. La organización también cerró sus oficinas en el Istmo de Tehuantepec tras recibir amenazas.
Luego de semana y media de violencia, una caravana de más de 250 elementos de seguridad pública y de las Fuerzas Armadas llegó a San Isidro Platanillo. El gobierno de Oaxaca envió víveres y medicinas, que ya comenzaban a escasear. En la minuta de acuerdos entre las autoridades estatales y Santo Domingo Petapa se menciona que “mientras haya diálogo” se comprometen a la apertura de los caminos.
La noche del 1 de mayo del 2025 vecinos de El Platanillo Petapa reportaron que por esa comunidad cruzaron tres camionetas con hombres armados, quienes en las proximidades de la población mixe de Loma Santa Cruz Mazatlán estuvieron disparando, creando pánico entre la población que participaba en la fiesta patronal.
Ese mismo grupo habría disparado también en la zona de San Antonio del Valle, Mazatlán, en contra de una camioneta de transporte público y quemaron una motocicleta, sin que se reportaran lesionados.
La demanda legal por la posesión de las 26 mil 800 hectáreas en disputa lleva años radicada en el Tribunal Unitario Agrario de Tuxtepec sin resolución definitiva. Mientras tanto, las zanjas en la tierra siguen abiertas, los caminos bloqueados y las familias atrapadas entre dos mundos que se niegan a ceder.
