La mayoría de los entrevistados para este reportaje teme que haya muchos más muertos hasta las elecciones, el dos de octubre.
Ni todos los crímenes están relacionados, ni fueron motivados por disputas necesariamente políticas: hay un crimen pasional y una pelea de tráfico.
“La milicia forma parte de la administración del municipio”, asegura, al ser preguntado sobre quién puede estar por detrás de esas amenazas.
Las últimas dos muertes ocurrieron durante la celebración de los Juegos Olímpicos y tuvieron aún menos repercusión que de lo habitual.
“La Baixada siempre ha vivido con mucha tensión la cuestión política, pero hoy en día está peor que nunca”.
Fuente: http://internacional.elpais.com/internacional/2016/07/21/actualidad/1469053544_610983.html
