En la antesala de la Gran Recesión, en 2007, los emergentes y países en vías de desarrollo crecían al 9%.
Los países exportadores de metales, petróleo o alimentos, en buena parte emergentes o en vías de desarrollo, sufren.
Así que lo que se ajusta, a la baja, es el pronóstico de crecimiento.
Eso, y otro paso más en la lenta recuperación de las economías avanzadas, permitirían compensar el menor empuje de China.
Como a principio de año, el Fondo estima que el PIB chino crecerá un 6,8% en 2015 y un 6,3% en 2016.
Fuente: http://elpais.com/economia/2015/10/06/actualidad/1444108814_932817.html
